Acerca de…..Luis Hiniesto

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Soy el autor de esta web y en esta entrada os quiero contar quién soy y por qué creo este blog.

Mi nombre completo es Luis Bernardo Hiniesto Bazán, aunque cada vez más me presento como Luis Hiniesto.

Nací en un pueblo toledano, pero pronto, con 11 años, me marché a estudiar en lo que entonces se conocían como Universidades Laborales. Estuve interno 3 años en Cheste (Valencia) y 4 en Toledo.

Llegué entonces a El Foro (Madrid), para estudiar Sociología y especializarme en Antropología Social.

Tras obtener la licenciatura, pasé un año haciendo trabajo de campo antropológico (De trabajo de campo agrícola también os podría hablar) en el Maestrazgo turolense.

Pero, ah! infortunio, a veces la vida te lleva por caminos raros, que decía Quique González

Completé mi formación con estudios de informática y antes de terminarlos ya estaba trabajando en este nuevo sector para mí.

De la Antropología a la Gestión de Proyectos

Y así cambié de tercio y me fajé en el mundo de la informática “dando cera, puliendo cera”, es decir, pasando por todos los roles desde formador, programador en varios lenguajes, sistemas operativos y Bases de Datos, en un proceso de aprendizaje continuo, hasta desembocar en el amplio mar de la Gestión de Proyectos.

Creo que gracias al “encerado” pude sobrevivir a mi primer proyecto de Gestión, pues caí de patas en uno de cierta complejidad para mi experiencia y formación en ese momento.

Y aquí me di cuenta de la importancia de dos cosas:

  • El uso de metodologías en la Gestión de Proyectos
  • Confirmé una verdad de Perogrullo. Formación y experiencia son dos caras de la misma moneda. La formación te ayuda a poner en práctica lo aprendido, y la experiencia te incita a seguir aprendiendo. O, al menos, ese es mi caso.

Me fajé en grandes consultoras en las que trabajé duro, pero que pusieron a mi alcance formación, metodologías y proyectos para ponerlo todo en práctica.

De entre todos los proyectos que gestionaba, comenzaron a llamarme la atención aquellos que involucraban procesos de inteligencia de negocio (en el lenguaje empresarial suele identificarse con la expresión inglesa Business Intelligence).

Esto es así porque disfrutaba desde el inicio del proyecto, tomando requisitos a los diferentes expertos del cliente, en sus respectivas áreas, durante el análisis y construcción del proyecto, identificando los indicadores que explicarían los objetivos y cómo se iban a representar, y por fin, con el resultado final.

¡No os perdáis esto! Cuando mostrábamos, en una demostración del proyecto, un cuadro de mando ya finalizado y con datos reales de la compañía, algunos directivos se quedaban boquiabiertos.

Generalmente, esta demostración la preparaba con nuestro usuario de negocio, que generalmente era el Director del Departamento de Control de Gestión. Y era muy importante su ayuda para evitar poner a alguno de los asistentes en evidencia.

Es lo que tienen los datos. ¡A veces nos sacan los colores! Fácilmente podíamos identificar si había habido algún problema en los datos de producción y localizar, mediante una navegación guiada por las pistas que marcaba el cuadro de mando, dónde estaba el problema y qué lo había ocasionado.

De la Inteligencia de negocio a la Inteligencia Artificial

Pasaron los años, seguí gestionando proyectos, mientras que a nuestro alrededor se producían avances tecnológicos que iban a condicionar mi futuro profesional:

Por un lado, la telefonía móvil y el desarrollo de nuevos negocios en internet multiplicaron los datos y la información en circulación, y, por otro, aparecieron nuevas tecnologías que permitían su procesamiento y análisis. Hemos llegado al Big Data y a la Inteligencia Artificial.

Y ya sólo tenía ojitos para estos proyectos que son capaces de predecir con precisión no alcanzada hasta ahora (y no exenta de errores garrafales) el comportamiento de máquinas y personas.

Y para continuar el cuento, aportando mi granito de arena, he pensado crear este blog para abrir un camino de sirga libre de peajes que nos acerque a las naves ( proyectos) que, bien gestionadas, nos lleven por un mar de oportunidades a buscar el sentido de los datos para entender quiénes somos (pregunta antropológica donde las haya).

Como en el kula